Después, Dios describió los objetos sagrados que irían dentro del Mishkan. Primero estaba el arca, hecha de madera de acacia y cubierta con oro puro por dentro y por fuera. Se le pondrían anillos de oro para pasar varas y poder llevarla, y esas varas debían quedarse allí.
Dentro del arca, Moisés colocaría las tablas del pacto. Encima habría una cubierta de oro fino con dos querubines de oro, hechos a martillo, en sus extremos, con las alas extendidas por encima. Dios dijo que desde allí, de entre los querubines, se encontraría con Moisés y le daría instrucciones para el pueblo.
Luego venía una mesa cubierta de oro, que también se llevaría con varas, con tazones y recipientes de oro. Sobre ella se pondría siempre el pan de la proposición delante de Dios. Después Dios describió una menorah de oro puro, hecha a martillo de una sola pieza, con brazos y siete lámparas.
Por último, Dios explicó el Mishkan mismo: cortinas de lino de colores hermosos, con diseños de querubines, unidas con lazadas y broches, además de cubiertas exteriores. Tablas de acacia, colocadas de pie, formarían las paredes, y una cortina especial separaría el Lugar Santo del Lugar Santísimo.