Moisés armó la Tienda de Reunión fuera del campamento. Cuando él entraba, una columna de nube bajaba hasta la entrada, y Dios hablaba con Moisés como una persona habla con otra. Moisés rogó: “Si Tú no vas al frente, no nos hagas salir de este lugar”. Dios aceptó ir con ellos.
Moisés pidió ver la Presencia de Dios. Dios dijo que Su bondad pasaría, pero que nadie puede ver Su rostro y vivir. Dios puso a Moisés en una hendidura de una roca y lo cubrió mientras pasaba.
Luego Dios le dijo a Moisés que tallara dos nuevas tablas de piedra como las primeras. Muy temprano en la mañana, Moisés subió solo. Dios bajó en una nube y proclamó el nombre de Dios: compasivo y bondadoso, lento para enojarse, lleno de amor y fidelidad, que perdona pero también hace que la gente responda por lo que hace. Dios renovó el brit (pacto) y mandó a Israel no hacer dioses de metal fundido, y guardar los tiempos sagrados.
Moisés se quedó cuarenta días y cuarenta noches sin pan ni agua, y escribió el brit (pacto) en las tablas. Cuando bajó, su rostro brillaba, así que habló con el pueblo y luego se cubrió la cara con un velo.