Esta porción de la Torá se llama Masei, una palabra en hebreo que significa “viajes” o “recorridos”. Es la última porción del libro de Números, y empieza con Moisés escribiendo cada parada del pueblo de Israel, tal como Dios se lo ordenó. El pueblo salió de Rameses el día quince del primer mes, al día siguiente de la ofrenda de Pésaj, mientras los egipcios enterraban a sus primogénitos, y Dios había juzgado a los dioses de Egipto. Desde Rameses acamparon en Succoth, y después en Etham, al borde del desierto. Luego dieron la vuelta hacia Pi-hahiroth, frente a Baalsephon, y acamparon delante de Migdol. Pasaron por en medio del mar hacia el desierto y caminaron tres días hasta llegar a Mara. Después vinieron a Elim, donde había doce manantiales de agua y setenta palmeras, y luego llegaron al mar Bermejo. Siguieron por el desierto de Sin, Dophca, Alús y Rephidim, donde no había agua para beber. Acamparon en el desierto de Sinaí, y más adelante llegaron a Cades y al monte de Hor, donde murió Aarón. Al final, acamparon en los campos de Moab, junto al Jordán, cerca de Jericó.