Luego Dios habló sobre la familia de Aarón y sobre los Levitas. Los hijos de Aarón eran Nadab, Abiú, Eleazar e Itamar. Nadab y Abiú murieron en el desierto cuando llevaron “fuego extraño” delante de Dios, así que Eleazar e Itamar sirvieron como sacerdotes junto con Aarón.
Los Levitas fueron apartados para ayudar a Aarón y para cuidar la Tienda de Reunión y todos sus objetos. A ellos se los contó por separado, a cada varón desde un mes de edad en adelante, y el total fue 22,000. Sus familias eran Gersón, Coat y Merari. Cada una tenía un trabajo asignado y un lugar para acampar: Gersón al oeste, Coat al sur, Merari al norte, mientras que Moisés, Aarón y los sacerdotes acampaban al este.
Dios dijo que los Levitas serían tomados en lugar de los primogénitos varones de Israel. Cuando Moisés contó a los primogénitos, había 22,273, o sea 273 más que los Levitas. Por eso se dio un pago de rescate de cinco siclos por cada uno de esos 273, y el dinero fue para Aarón y sus hijos.
Por último, Dios dio reglas muy cuidadosas para mover los objetos más sagrados. Aarón y sus hijos tenían que cubrir el Arca, la mesa, el candelero y los altares antes de que los Coatitas pudieran cargarlos, para que nadie tocara las cosas santas y muriera.